Cada año por estas fechas se celebran las, por tod@s conocidas, noches de San Juan con sus hogeras, bacanales y aquelarres. Y como cada año las emisoras de radio se vuelven locas para encontrar la dichosa canción del verano, cada año es lo mismo y cada año intentan que nos aprendamos “pegadizas” sonatinas; que si “Barbacoa”, que si “Tractor amarillo” o que si “Aserejé”. Vale, como broma no está mal.
Desde que convirtieron la música en un producto para masas, estos productos enlatados han ido apareciendo cada verano (al menos desde que yo tengo consciencia); pero como todo producto enlatado debes ver la fecha de caducidad y claro que tienen fecha de caducidad; no duran mas que un par de meses en los toplists de las emisoras mas “cañeras”. Como su nombre indica son canciones del verano y cuando éste acaba, la canción caduca y hay que deshacerse de ella.
Pero digo yo, si a mi no me convencen estas dichosas canciones ¿que puedo que hacer?, fácil: escuchar lo que me salga de las bolas. Como buen fumador de porros (no se si se puede fardar de estas cosas…) me encanta tirarme bajo el sol, beberme un par de cervezas y escuchar música; y desde luego no escucho el disco de las Ketchup.
Uno de los grupos que nunca falta en mi colección de verano, uno de los clásicos, es Black Sabbath; y es que no creo que haya mejor que un buen riff de Tommy Iommi, el sol y la cerveza dando guerra en la cabeza…
Black Sabbath – Iron Man
…vale, vale. Sé que esto no es moderno, solamente digo que esto es uno de los clásicos básicos, de esos que siempre me apetecen escuchar en los días de calor mientras me bebo una cerveza helada y le pego unas caladas al porro de turno.
Con esto quiero decir, que soy yo quien elige las canciones de MI verano; y por estas épocas lo que me gusta escuchar es esta música aturdidora para no tener que pensar en el señor Lorenzo que no para de llamar a la puerta. Pues bien, este año tengo algunos grupetes nuevos en mi repertorio:
Dead Meadow – What needs, must be
The Warlocks – Hurricane Heart Attack
Aleh! A pasarlo bién en la noche de San Juan, amad a las brujas y cuidado con lo que le pedís al gran cabrón (puede que os haga caso).

"El Aquelarre o El gran Cabrón" (Goya, 1819-1823)









Al ver estas fotos siento como si aquello fuese algo remoto, una cosa ajena a mí que otros vivieron y que no tiene nada que ver conmigo. Ves las hordas de personas adorando un modo de vida que, según les han vendido, les dará el poder sobre otras razas o pueblos; les prometieron un asiento en la cima del monte mas alto del mundo.


