Ya pasó la fecha y Danny Boyle lo dejó bien clarito, en Inglaterra también nos mola el cine de zombies. Pasarón dos años y apareció “Shaun of the Dead” parodiando todas las películas del género; no se ríe de ellas sino que mas bien parece uno de esos planes que se maquinan entre amigos mientras tomas pintas de rubia; el resultado es una película desquiciante.
Parece que el género se ha convertido la gallina de los huevos de oro, y ahora son miles los que andan por el camino a Oz. Como siempre ocurre hay que meter la cabeza en el asunto y tragar un poco de mierda hasta encontrar algo que merezca la pena. Como ocurre con “Dead Set”, una miniserie de seis capítulos donde prima la idea de: ¿Que pasaría con la gente de Gran Hermano, si el mundo es atacado por zombies?.
Este año se ha estrenado otra joyita del género: “Doghouse”. Donde una panda de amigos deciden irse de fiestorro al campo, con la única preocupación de beber “hasta que tengamos que hablar mediante gruñidos”. Lo que ocurre es que las mujeres del pueblo han sido convertidas en zombies y están masacrando a todo hombre que pisa el pueblo. La única calificación posible para tal película no puede ser mas que “British Zombie Movie”.
Hace siglos desde que leía libros de la Dragonlance o Reinos Olvidados, estoy enganchado a “Canción de Hielo y Fuego” y el “Silmarillion” ha sido uno de mis libros de cabecera desde que le eché el guante y aun tengo guardada mi colección de cartas Magic y figuras de “Warhammer” como recuerdo de otro tiempo.
Hasta los diecinueve me tiré metido en las plantas bajas de tiendas y locales donde se jugaba al rol durante horas, sitios tan molones como la tienda Excalibur a otros no tan molones como Arte 9, Atlántica Cómics o Games Workshop; y sin apenas esfuerzo recuerdo recordar la peste a chotuno de aquellos antros.
Los tiempos han cambiado y no hace falta pasarse por aquellos sitios; algunos ya extintos; para echarse una partida de rol, no lamento estar tres o cuatro horas encerrado en aquellos antros para poder terminar un dungeon. Gracias que las nuevas tecnológias han propiciado que podamos echarlas desde casa con una webcam e incluso poder jugar a MMORPG sin tener que pagar alguna cuota desorbitante.
Hace cosa de un mes que pierdo horas muertas jugando al “Dungeons & Dragons Online”, es “totalmente” gratis y puedo asegurar que es un jodido vicio.
Con el apetito por festivales que me corroe en el interior, y la imposibilidad de largarme a cualquiera de los que ahora se avecinan (veáse Sitges); además de la cantidad de tiempo libre que se tiene cuando se está en paro; decidí que es tiempo de volver a culturizarme (y viciarme al Guitar Hero).
Hace no mucho echarón en el canal TCM, la pelicula de Sam Peckinpah de 1972, “La Huida (The Getaway)”. Es una macarrada de mucho cuidado; robos de bancos, persecuciones en coches, tiroteos “masocas”, mozas de buen ver, gangstérs y mil cosas mas. Y a mi que me gusta mas el GTA que a un tonto un boli, disfruté como un niño pequeño. Expectacular Steve Mcqueen.
También ando buscando películas por la red, y para ello no encuentro nada mejor que un trago del cóctel Filmaffinity / IMDB , algo de cine en stream y con un toque de un buen gestor de descargas. Bueno, el caso es que acabé viendo una película de Phil Joanou, “El clan de los irlandeses (State of Grace)” de 1990. Peliculón sobre la competencia de “negocios” entre bandas, clanes o mafias de Nueva York, en concreto entre irlandeses e italianos. Los protagonistas son Sean Penn, Gary Oldman y Ed Harris, que pertenecen a la parte irlandesa, mil veces mejor que el rollo “Infiltrados” y sin faltar.
Y como quien va con dinero por un mercado, me entró el gusanillo por ver “Män som hatar kvinnor (Millenium I: Los hombres que no amaban a las mujeres” de Niels Arden Oplev, estrenada este mismo año y basada en la trilogía de best sellers del difuntoStieg Larsson . No es un peliculón, pero si que es verdad que es una de esas películas que entretienen y convencen; lo mismo me ocurre con la saga Harry Potter o El señor de los anillos. La actriz me pone, que sorpresa.